Proyecto RSU – Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos
Introducción
Proyecto integral para el tratamiento sostenible de Residuos Sólidos Urbanos (RSU), diseñado para responder a uno de los mayores retos medioambientales actuales. La solución propone un modelo innovador, escalable y alineado con la filosofía de vertedero cero, posicionando al país implantador como referente internacional en gestión de residuos.
Modelo de Proyecto
El diseño inicial contempla el tratamiento de 730.000 toneladas anuales de RSU, utilizando tecnologías respetuosas con el medio ambiente y evitando procesos de combustión. El modelo permite una clara escalabilidad mediante un plan director que facilita la implantación progresiva de una solución global al problema de los residuos urbanos.
Separación y Clasificación (Triaje)
El proceso comienza con la separación avanzada de los distintos componentes del residuo. Se recuperan materiales destinados a la economía circular como vidrio, metales, PET y PVC, mediante sistemas de clasificación por granulometría, densidad, magnetismo y selección visual, maximizando la eficiencia y el valor recuperado.
Proceso de Pirólisis
La fracción no reciclable se somete a un proceso de pirólisis no contaminante, desarrollado en alianza tecnológica con NEOLIQUID, sin combustión ni emisiones. Este proceso permite la obtención de productos líquidos destinados a la industria petroquímica y a la producción de biocombustibles de segunda generación, con una capacidad aproximada de 32.000 toneladas anuales.
Tratamiento de la Fracción Orgánica
La fracción orgánica se valoriza mediante la producción de CDR (Combustible Derivado de Residuos) y/o la generación de biogás–biometano, destinados tanto al mercado local como a la exportación. Esta solución elimina la necesidad de vertido y refuerza el enfoque de economía circular del proyecto.
Impacto Social y Medioambiental
El proyecto integra una fuerte componente social mediante la creación de empleo, escuelas taller y programas de concienciación ciudadana. A nivel medioambiental, se estima una reducción de hasta 650.000 toneladas de CO₂, certificables para su comercialización en mercados de derechos de emisión.